Cuando ingresé a la fuerza Pública juré defender la vida, honra y bienes de los Colombianos, y aprendí, que quien desobedeciera las órdenes de un superior o se revelara contra ellas, siempre que ellas fueran legítimas y de acuerdo con las formalidades legales, se ponía al margen de la ley; también aprendí que cuando participaba como autor o coautor en el cumplimiento de instrucciones u órdenes ilegítimas y sin el cumplimiento de requisitos legales, además de ser responsable como autor si las ejecutaba, era cómplice, como coautor, si teniendo conocimiento de ellas no las denuncia.

Señores Generales de las cúpulas, quien les dijo a Ustedes que impedir la persecución de narcotraficantes, al suspender la erradicación forzosa, o la aspersión, la suspensión del uso del ESMAD, mientras siguen atentando contra policías intentando quemarlos vivos, suspender los desalojos de invasores de tierras, suspender la inteligencia estratégica, suspender los bombardeos a criminales de lesa humanidad, argumentando que es para proteger a menores y resulta que es para proteger delincuentes, o las muertes que causan los menores no lo son; sin comprender que a los menores se les protege impidiendo su reclutamiento y no premiando con curules a quienes además de reclutarlos los violaron, mientras siguen asesinando policías y soldados, tolerar la presencia de narcoterroristas abusando de la población o realizando patrullajes urbanos con la presencia impávida de las instituciones, el sugerir tratar como reinas a los asesinos que se roban un celular y matan a su víctima, ¿quién les dijo repito que estas son órdenes legítimas que cumplen con los requisitos constitucionales y legales?.

Adicionalmente, el colocar en altos cargos incluidos aquellos que son de exclusiva competencia de la fuerza pública, a reconocidos terroristas, el propiciar la tolerancia del narcoterrorismo en el ejecutivo legislativo y judicial, nombrando como embajadores a quienes tienen procesos por narcotráfico, son invasores de tierras, corruptos o son sus acólitos, entre otras actividades, desarrolladas en conjunto a velocidades extraordinarias, nos van a negociar a San Andrés, Van a crear un ejército con delincuentes con nuestros recursos, van a negociar el país entre narcoterroristas, MADURO, ELN y este gobierno, van a tocar los ahorros de las pensiones para pagarle a la mayoría de vagos que no ahorraron, situaciones estas, que ¿no creen señores generales ameritan un pronunciamiento de Ustedes? o es que no les duele la sangre derramada por nuestros Soldados y Policías en toda la historia, mientras que los partidos mercenarios de la política apoyan estas causas. Eso no es ser deliberante, es cumplir con su deber. LA OBEDIENCIA Y LA SUBORDINACION TIENE LIMITES, Si ello no es así, no quiero pensar que lo que el gobierno necesitaba era colocar a quienes infiltró en las fuerzas y que hoy responden a sus apetitos de arrodillar al país y colocarlo en total estado de indefensión frente a reconocidos narcoterroristas y bandidos, por eso se llevó por los cachos a un gran número de generales, algunos de los cuales debían salir para acabar la rosca corrupta que por años se ha enquistado en las instituciones y que hoy manejan algunos desde afuera, que desde luego son acólitos de criminales, dejando solo al pueblo colombiano que por años los mantuvo, pues la gran mayoría de partidos se arrodillaron y no les importó los supremos intereses de la patria, apoyando con su actitud lo que viene ocurriendo, el maltrato a la propiedad privada, la desprotección de un derecho fundamental como lo es la vida, una reforma tributaria innecesaria que afecta a todos los colombianos, ya que la necesitan es para mantener con mermelada la coalición, como lo hizo SANTOS, sin contar con el hecho de que saciaron sus apetitos burocráticos.

¿Dónde andan los parlamentarios que dicen representar a la fuerza pública que no citan a un debate de control político y desenmascaran situaciones como estas? ¿Les da miedo? ¿Para qué se metieron en esto si el temor reverencial les impide proceder?; esto no es para quejarse en redes sociales, sino para actuar y cumplir con sus funciones; quítense las rodilleras.

Como es posible que asesinen unos policías en el huila y el director de la Policía salga con un discurso de mamá desprotegida a decir que a Colombia le dolió, pues claro que nos dolió, pero más nos duele su inoperancia y permisividad que en vez de responder como tiene que ser, se reúne con la primera línea, otros terroristas de igual calaña, para que le digan cómo es que los tiene que tratar y como deben ser las reformas de la Policía. QUE VERGÜENZA NACIONAL SEÑORES GENERALES DE LAS CUPULAS; PONGASE LOS PANTALONES Y SI NO LOS TIENEN RENUNCIEN, PARA QUE COMO EL GENERAL MEJIA NO LOS CALIFIQUEN COMO TRAIDORES A LA PATRIA Y SUS INSTITUCIONES. O ¿VAN A PROCEDER CONTRA EL PUEBLO CUANDO ESTE ASUMA UNA POSICION? NO CREO QUE LOS MANDOS SUBALTERNOS LO HAGAN, PIENSO SIN TEMOR A EQUIVOCARME, QUE LA INMENSA MAYORIA TIENE LA DIGNIDAD QUE A ALGUNOS LES FALTA, POR MAS QUE EL GOBIERNO EN UN GESTO HIPOCRITA, CENE CON ELLOS.

LOS PRONUNCIAMIENTOS NO SE HACEN CUANDO A UNO LO SACAN POR LA PUERTA TRASERA DESPUES DE CUMPLIR CON SU DEBER, SE HACEN CUANDO SE TIENE EL PODER Y SE CUENTA CON VALOR CIVIL.

Por EL EJE

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